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martes, 29 de marzo de 2016

Lionel Messi sigue encabezando la clasificación


Existe una importante expectación entre los analistas del negocio del fútbol por conocer a cuánto ascenderá finalmente el importe total de los traspasos de jugadores que se van a realizar por parte de los equipos de fútbol europeo durante la vigente ventana de invierno 2015-2016, después de que la del pasado verano marcara un nuevo máximo histórico, con un aumento 32% respecto a la temporada anterior y se situara en los 3.305 millones de euros, una cifra nunca registrada anteriormente, gracias, en buena medida, la mayor disponibilidad de caja de los clubes ingleses, derivada de los mayores ingresos por televisión y de la favorable evolución de la Libra respecto al € y al $, que da ventaja a los equipos de la Premier para hacerse con jugadores continentales o extracomunitarios, así como a la suavización de la normas del Financial Fair Play.

Teniendo en cuenta que el mercado de invierno puede llegar a representar un 30% de las contrataciones totales, según los datos históricos, el importe total de fichajes de la temporada 2015-2016 podría acercarse a los 5.000 millones de euros según mis cálculos. En estas circunstancias, es de particular interés analizar la lista de los 100 jugadores de las 5 grandes ligas europeas clasificados por su valor de traspaso, que acaba de publicar el Observatorio de Fútbol del Centro Internacional para los Estudios de los Deportes ‘CIES Football Observatory’ de Suiza.

Messi y Neymar
Con una cifra de 251 millones de euros, Lionel Messi sigue encabezando la clasificación, a pesar de que su valor de mercado se ha reducido en 17 millones respecto al calculado por CIES el pasado mes de Junio. Le siguen Neymar Junior,Eden Hazard y Cristiano Ronaldo, con 153, 131 y 114 millones de euros, respectivamente. La valoración la realiza el CIES en base a un modelo desarrollado por sus investigadores, tras analizar 1.500 traspasos reales de jugadores, a lo largo de las últimas 5 temporadas, y que tiene en cuenta tanto las características del propio jugador (edad, posición, rendimiento, experiencia, reconocimiento internacional) como el nivel competitivo y los resultados del club al que pertenece.


La disminución de 17 millones en la valoración de Messi se debería al hecho de que el jugador del Barcelona cumplirá 29 años el próximo mes de mes de Junio y, por tanto, se acerca a la fase final de su carrera. Por otro lado, la probabilidad de que sea fichado por otro equipo es muy baja por diversas razones. La primera es su buena adaptación y rendimiento en el Barcelona el club que más títulos lleva ganados en la última década y que parece una excelente plataforma para que Messi pueda seguir brillando en los próximos años.

La segunda y no menos importante es el hecho de que muy pocos clubs en el mundo, probablemente no más de tres, cuentan con una situación económica que les permita pagar un fichaje de este importe y lo que es igualmente importante un sueldo anual que puede acercarse a los 30 millones de euros.

Por contra, la juventud de Neymar, con 23 años y su gran rendimiento futbolístico, con 25 goles en 34 partidos de Liga y 9 goles en 12 encuentros de Champions League han disparado en 59 millones su valor respecto a junio pasado , situándolo en 153 millones de euros, lo que le pone ya por delante de Eden Hazard del Chelsea y Cristiano Ronaldo.

A pesar de una disminución de 5 millones en su caché, el delantero del Real Madrid mantiene una apreciable valoración de 114 millones de euros, que le sitúa en cuarto puesto de la lista, a pesar de que el mes que viene cumplirá los 31, siendo junto a Santi Cazorla el único jugador de la lista de los top 100 que supera la treintena, lo que refleja, según CIES su calidad y rendimiento por encima de la media.

Destaca también la progresión de Antoine Griezman del Atlético de Madrid y de Luis Suárez que, gracias a la destacada labor en sus equipos y la buena evolución de los mismos en sus respectivas competiciones, entran a ocupar los puestos séptimo y octavo entre los jugadores más valiosos, alcanzando los 88 y los 86 millones respectivamente.

Por contra, vemos que la cotización de algunos jugadores top se ha visto penalizada por los resultados de sus equipos y su propio rendimiento. Así nos encontramos con el caso de Diego Costa que cae en seis meses del puesto 8 al 19, o de James Rodríguez del 10 al 24.

CIES calcula además la probabilidad de que el jugador sea fichado por otro equipo. De la lista he escogido a los más conocidos en España e incluyen a : Aléxis Sánchez (Arsenal) 82 mills €, Antoine Griezman (Atlético de Madrid) 88 mills €,Koke Resurrección (Atlético de Madrid) 45 mills €, Gonzalo Higuain (Napoles) 38 mills €, André Gomes (Valencia) 35 mills €.

Con datos de Junio 2015 CIES otorgaba al FC Barcelona el primer puesto de la lista de equipos con un mayor valor agregado de traspaso de su plantilla, con una cifra cercana a los 700 millones de euros, seguido de Chelsea( 620 mills €), Real Madrid (545 mills €), Arsenal (466 mills), Liverpool (382 mills €), Bayern Munich ( 379 mills), Manchester City ( 375 mills) y Manchester United ( 338). Sólo el tridente del Barça valdría 490 millones de euros, una cifra que supera los ingresos de la gran mayoría de equipos de fútbol del mundo.

Los tatuajes de los futbolistas más fashion

El tema de nuestro post de hoy no es nuevo y ya hace un tiempo dedicamos un post en el que hablábamos sobre los tatuajes de los futbolistas más fashion. Hoy vamos a dedicar un artículo a los tatuajes de Neymar, el flamante y recién fichado nuevo jugador del Barcelona. Con la pasta que ha costado (que parece ser el primer secreto del “nou Estat Catalá”) bien se merece un artículo para él solito. Yo no sé si será el nuevo Messi o no pero al menos disfrazándose tiene más gracia que el astro argentino aunque a los dos les guste disfrazarse del personaje de Kiko del Chavo del ocho. Por si no sabéis quién es el bombón que va con él os diré que es su novia, la actriz brasileña de culebrones Bruna Marquezine a la que, si tengo tiempo, prometo dedicar un post aunque seguramente de la chica no se pueda poner mucho más que fotos. No sé si el tal Neymar dará muchos momentos de gloria en el terreno de juego pero fuera del mismo seguro que va a dar mucho ídem. Entre él y sus amigos, los viajeros a gastos pagados, ya veréis como no nos aburrimos lo más mínimo.



Ya se sabe que los futbolistas son muy dados a tatuar sobre su cuerpo los nombres de sus padres, hermanas, hermanos, esposas, novias, hijos y demás familia. Neymar no iba a ser menos. Sobre el antebrazo lleva tatuados los nombres de las mujeres de su vida, su madre Nadine y su hermana Rafaella. Además de ello, y en su brazo derecho, lleva tatuado el nombre de su hijo Davi Lucca flanqueado por dos coronas. Tranquilos que el tatuaje en homenaje a su padre viene después.



Vamos con el tatuaje dedicado a su padre Neymar Santos Silva. El futbolista se tatuó algunas palabras dentro del contorno de la palabra pai (padre) con las que parece que quiso demostrar su agradecimiento a su padre por estar a su lado y ayudarle en todas las situaciones. El crack brasileño se tatuó la parte superior derecha del pecho con las palabras “toda arma e toda língua, bola que é sua, que não é sua” que traducido viene a ser "Cada arma. Y toda lengua. Bola que es un. Ese no es el". Su significado es un misterio aunque parece ser que tiene relación con la relación bien familiar o profesional que ambos mantienen.


En enero de 2013 Neymar se hizo un tatuaje en el meñique de su mano derecha que representa una cruz con una corona en la cima y un dicho de la Biblia sacado de Corintios capítulo 1 versículos 24-27 y escrito en una especie de pergaminos en los laterales. Parece ser que las coronas tienen un significado especial para Neymar y se relacionan con la religiosidad del jugador brasileño.


Para celebrar su llegada al Barcelona, el chico decidió enseñar a todo el mundo como se siente por el fichaje. Esta nueva muestra de arte corporal, que fue presentado en sociedad durante el partido amistoso entre Inglaterra y Brasil, consiste en la palabra “Blessed” (bendito) tatuada en la espalda justo debajo del cuello. Este no es el único tatuaje con el que Neymar ha querido celebrar su llegada a España. Justo antes de marcharse de Brasil se puso de nuevo en manos de Adao Rosa para mostar de nuevo su devoción religiosa y tatuarse el mensaje “‘Deus é fiel” (Dios es fiel) a la vez que en uno de sus tobillos se tatuaba la palabra “Ousadia” (osadía) y en el otro “Alegria” (alegría). Parece ser que el brasileño pagó al artista con una camiseta de su nuevo equipo que incluía una dedicatoria especial.



Bueno, todos estos son los tatuajes “permanentes” que adornan el cuerpo del chaval ya que parece ser que de vez en cuando le gusta tatuarse con tinta que se puede borrar como cuando se tatuó todo el brazo izquierdo para celebrar el aniversario de su antiguo equipo, el Santos brasileño. Menos mal que se lo pudo borrar……… Bueno, pues a ver cuál es el siguiente. Se admiten apuestas.

Fuente:fashiontotal.net

martes, 22 de marzo de 2016

Un fuerte abrazo a Lionel Messi!!!

EL OBEDIENTE LIONEL MESSI Y SU AUTISMO ASPERGER
ESCRITO POR ERNESTO MORALES:

La única vez que vi a Lionel Messi en persona, delante de mí, dos cosas me llamaron poderosamente la atención. Primero: era mucho más frágil de lo que imaginaba. Exceptuando sus piernas, desde luego, todo en él me recordaba a un niño. Si su estatura es 8 centímetros más baja que la mía, su torso es la mitad de estrecho que el de un adulto promedio, como si se tratara de un adolescente cuyo tórax no se terminó de desarrollar.Segundo: Lionel Messi no disfrutaba aquel espectáculo de luces y flashes y autógrafos pedidos y cámaras de televisión con reporteros que, como yo, intentaban obtener una reveladora entrevista suya. Recuerdo haber pensado: este chico, solo quería jugar. Y lo han traído de la mano a esto.Era el año 2012, acababa de ganar su tercer Balón de Oro, y estaba en Miami como parte de esa gira esperpéntica llamada “Messi & Friends”, organizada por la fundación que lleva su nombre, donde se desarrollaban partidos entre dos equipos-frankenstein, armados a como diera lugar con jugadores estelares, para exhibición y recaudaciones benéficas.La lectura del marketing podría ser esta: “El mejor jugador del mundo dedica sus vacaciones a jugar fútbol para recaudar dinero con fines benéficos”. La lectura un poco más profunda sería otra: “Un chico que solo quería jugar al fútbol, debe cumplir también en sus vacaciones con obligaciones, sin descanso, porque la maquinaria de dinero, de publicidad, exige fundaciones como la suya, benéficas, para paliar los impuestos millonarios a sus ingresos”.De repente debía ganar más dinero para que le quitaran menos de su dinero. Y del dinero de su padre. Y del dinero que le generan Adidas, y Head & Shoulders y Doritos y la retahíla de transnacionales que pagan por su imagen. Y Leo Messi, cuando empezó todo esto, con cinco añitos, solo quería jugar al fútbol. Esa linda y sobrecogedora palabra: jugar.Cuando Lionel Messi me firmó el tennis que guardo en una vitrina de mi casa, apenas me miró, aquella tarde en los vestuarios del Sun Life Stadium. No miraba a nadie. No podía. Sus pupilas no tenían forma de fijarse en ningún punto concreto: tenía cien flashes encima, ocho cámaras de televisión, y un cordón de guardaespaldas liderado por su tío que no por ser su tío tenía la complexión del sobrino. Es bajo como él, pero es un pequeño Neandertal con brazos de orangután. Tengo el recuerdo grabado en la memoria con espantosa fijación: aquel chico, tres años menor que yo, literalmente no podía dar un paso con libertad. Su cara era una forma de la angustia sobrellevada.En los vestuarios del stadium de Miami conversaban y se cambiaban esa tarde, con total naturalidad, futbolistas de élite como Radamel Falcao, Didier Drogba, Fabio Cannavaro y Diego Forlán. Ellos podían, aunque fuera a trompicones, tener una vida normal. Se tomaban un par de fotos, hablaban entre ellos, socializaban incluso con nosotros los periodistas. Lionel Messi no. Adidas exigía, como parte de los acuerdos contractuales de esta gira benéfica, seguridad personalizada a toda hora y en todo sitio. Y a toda hora y en todo sitio incluía también las duchas. Messi no podía bañarse y cambiarse en el mismo vestuario que el resto.Y todo esto había empezado en un barriecito de Rosario, Argentina, veinte años atrás, con un chiquillo que solo quería jugar al fútbol.

Messi no nació normal. Además de la deficiencia hormonal que le obligó a mudarse a Barcelona en su infancia para recibir tratamiento durante años, nació con una forma leve de autismo descubierta por el psiquiatra y pediatra austríaco Hans Asperger.

Cuando en este 2014 Messi dijo que no sabía nada de sus cuentas bancarias y deudas con Hacienda, que todo eso lo llevaba su padre, difícilmente no estuviera diciendo la verdad. No solo porque su genio es para el fútbol, no para la economía y la mercadotecnia, sino porque él solo ponía las piernas. Su síndrome de Asperger da para una concentración extraordinaria en un asunto (en su caso el fútbol), y para nada más. Los cerebros que controlan los hilos de su nombre y su marca y su cotización, empiezan en su padre y terminan, quién sabe, en una red de abogados y firmas donde cada cual saca su apetitosa tajada.

A Messi, su padre le decía: “Tú juega al fútbol. Déjame el resto a mí”. El chico al que ni la escuela, ni otros deportes, ni la televisión ni los viajes le interesaban, el rosarino pequeñito de 10 años, al que solo le interesaba inyectarse los muslos para poder jugar al fútbol, de repente se descubrió debiéndole 35 millones de euros a Hacienda.

Cuando Lionel ganó su primer Balón de Oro, en 2009, el escritor uruguayo Eduardo Galeano dijo que a Messi deslumbraba verlo porque no había dejado de jugar como un chiquilín de barrio. Era verdad. Así jugaba Lionel. Y así no juega ya. Por el camino, en esa línea que debía ser recta entre un deportista fascinantemente talentoso y el deporte que solo quiere practicar, han entrado a jugar otras demasiadas variables que en nada son poéticas ni ingenuas como la palabra jugar.

De repente Messi se vió con un peso sobre sus hombros: ser el sustituto de Maradona. Él no lo pidió. El solo pidió jugar al fútbol. Pero su país y nosotros, los hinchas, le otorgamos esa empresa como quien envuelve el mapa del tesoro en la piel de un animal, y lo pone en manos de un héroe que debe partir.

De repente se vio, además, como una industria de hacer euros. Lo mismo posando en calzoncillos, que vistiendo los carnavalescos trajes de Dolce & Gabbanna, que lavándose la cabeza con champú que de seguro ni usa. Pero eso le decían sus asesores, sus familiares, sus abogados, que debía hacer. Un rasgo distintivo de los síndromes de Asperger es su noble capacidad para obedecer. Messi terminó siendo como todos quisieron que fuera.

Y después vinieron los Balones de Oro. No importaba que él solo balbuceara una y otra vez que solo quería jugar al fútbol. Nada de eso. Tenía que ser la estrella del circo. Tenía que exhibirse como el principal gladiador del coliseo romano. Uno tras otro los Balones de Oro que la FIFA le arrebató a una revista francesa, madre de la iniciativa. Toma. Ahí los tienes. Eres el mejor del mundo. No nos basta con tu juego hermoso, divertido, de fantasía. No es suficiente con que hagas más bello este deporte todavía. Tienes que ser nuestra cabeza de turco. Nuestro fantoche. Algo que vender, porque te van a comprar: eres demasiado bueno.

¿Porque él los quería? No, casi de seguro: porque nosotros los queríamos. Nosotros, los consumidores adictos al fútbol. Los que exigimos cada vez más torneos, aunque los futbolistas tengan cada vez menos piernas. Y nosotros pagamos por eso. Pagamos por camisetas, por membresías de clubes, entradas a stadiums, juegos de Playstation, posters. Nosotros pagamos, la industria pone luces, cámaras y acción; los futbolistas, llámense Messi, o Cristiano, que pongan sus muslos y sonrían.

Y uno termina preguntándose si aquel chico se acordará, entre tanta vorágine y tanta podredumbre, de que él solo quería jugar al fútbol. Como otros queríamos ganarnos la vida escribiendo, otros bailando, y otros pintando cuadros. Divertirnos, solo eso.

El primer gran enemigo de la FIFA, casualidad macabra, es el hombre cuya Historia ha atormentado al rosarino Messi, sin ninguno de los dos quererlo. Es un atorrante incontenible, un comunista vomitivo y futbolista sin comparación posible, llamado Diego Armando Maradona.

Maradona se ganó la animosidad de la FIFA por hacer algo impensable, digamos: denunciar a los cuatro vientos que esa banda de rufianes que había organizado al fútbol alrededor de cuatro letras, se comportaba como una mafia sonriente con todo el poder del mundo, sin oposición o control posible.

Muchos se preguntan, de no haber sido Maradona el enemigo declarado de la FIFA si su carrera habría sido truncada de forma tan escandalosa por aquel positivo a la endorfina, en 1994. No era el primero, no sería el último en dar alterado en un test de doping. Con Maradona, el bocón, el bastardo, no hubo atenuante posible. La FIFA sonreía.

Hoy, rebelarse contra la FIFA es prácticamente imposible si quieres patear balones de manera profesional. El organismo tiene impunidad para, por ejemplo, no pagar impuestos y derogar leyes vigentes en los países donde celebra sus torneos si estas afectan sus intereses económicos. Y está dirigida por un señor mayor llamado Joseph Blatter desde hace 16 años. Blatter es solo 10 años más joven que Fidel Castro, y para mí, oriundo de un país donde las entronizaciones del poder han sido cosa de más de medio siglo, me aterra cualquier mandato demasiado extenso. Más, si el organismo dirigido se autodefine como sin fines de lucro y tiene fondos de reserva en bancos suizos (la casa natal de Blatter) por mil millones de dólares.

Y esa es la organización que decide las vidas de chicos como Lionel, como James, como Suárez, como Cristiano. Jóvenes de entre 20 y 28 años que comenzaron viendo el fútbol no como un empleo, no como una forma de hacer dinero, no como mira un lobo de Wall Street los indicadores del Dow Jones: apenas niños que querían divertirse jugando al fútbol.

Las lágrimas de Cristiano Ronaldo al recoger su segundo Balón de Oro, no tienen falla: eran lágrimas de presión. Lágrimas de tensión acumulada. De miedos impuestos por una industria donde todos, sus seguidores y detractores, le exigimos cada vez más, cada vez mejor, cada vez más espectacular. El colmo de lo grotesco: Cristiano Ronaldo debió jugar la final de la Champions League con una orden comercial en su cabeza: “Si marcas un gol, te quitas la camisa, vas hacia el corner, y gritas y sacas músculos, lo más fuertemente que puedas”. ¡Filmaban una película sobre él! ¡Había que lanzar más carne al hambre del espectáculo!

Cristiano, como Messi, solo quería en un principio jugar al fútbol. Hoy, ambos, son los gladiadores que ganan millones despedazándose en medio del coliseo, mientras nosotros decidimos, en las gradas, si con un pulgar arriba o un pulgar abajo, se les perdonan o si se les salvan sus vidas. Nosotros los hemos puesto a pelear entre sí. Probablemente sin nosotros, sin la industria que nos satisface el morbo de la rivalidad malsana, ellos serían amigos o poco menos.

Admitámoslo: esto es grotesco. Esto es una mierda.

Alguien depositó en las neuronas de Lionel Messi una responsabilidad: tienes que ser el mejor de todos los tiempos. No basta con que juegues maravilloso. Tienes que ganar el Mundial, de lo contrario, no serás el mejor de todos los tiempos. Así llegó este chico a Brasil. No como quien viene a una fiesta, lo que debería ser. No como se va a competir con dedicación, pero con disfrute. No. A él se le exigía golear, correr, y ganar.

Se lo exigía Adidas. Se lo exigía el contrato de mejor pagado del mundo que firmó con Barcelona. Se lo exigía su mercantil padre. Se lo exigía la separatista Catalunya. Se lo exigía una Argentina donde ni siquiera tuvieron a bien ponerle inyecciones de crecimiento cuando chico. Se lo exigía una legión de detractores que, crueles como somos los hinchas futboleros, emplea adjetivos mordaces y destructivos, adjetivos que vendrían bien a asesinos seriales o dictadores de pueblos, no a jóvenes que corren detrás de un balón. Se lo exigía yo. Sí: también se lo exigía yo mientras veía hoy el partido con mi hijo de seis meses sobre mis piernas.

Messi ha fallado. Messi miraba al cielo en el momento de mandar ese tiro libre a las nubes. El mismo que otras veces se clavó en la red, hoy fue a parar al cielo de Río a donde doscientos mil argentinos ponían sus rezos para que el equipo no se fuera así, sin más. Y Messi era el culpable. Era culpable de no estar ya a su mejor y más rutilante nivel, y, oh pecado, era culpable de no ser ya el mejor de la Historia.

De repente lo recordé caminando delante de mí, dos años atrás, firmándome aquel zapato con las pupilas dilatadas por tanto bullicio y luces alrededor de él. Recordé su cara de angustia, de quien quiere desaparecer y tumbarse en el sofá a ser un tipo simplemente normal: la misma cara con la que recogió, en el sopor de la máxima humillación, el último premio que todavía hoy le tenía la FIFA listo, contra toda lógica y toda comprensión.

Yo vi a Messi esta tarde y de repente sentí lástima por él, y por la tragedia silenciosa que es toda esta profesionalización, esta industria de circo, descarnada, indoliente, donde tantos futbolistas se han suicidado y a otros tantos les ha explotado en la cancha el corazón; esta industria donde se coronan a héroes y se desguazan a derrotados; esta cultura despiadada donde miles de periodistas como yo escribirán hoy sus crónicas de la derrota y con un dedo señalarán, señalaremos, todos a Lionel Andrés, un muchachito de un metro sesenta y nueve centímetros, medio autista y medio genio, que no pidió ser el mejor de nada, que no soñaba con Balones de Oro ni cláusulas de 250 millones en Barcelona, y al que solo, en realidad, le interesaba poder divertirse un poco jugando al fútbol.
Fuente:loveartnotpeople.org

lunes, 21 de marzo de 2016

Redacción de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo

CRITERIOS DE COMPARACIÓN

1.1. Origen
Lionel Messi: Rosario, Argentina
Cristiano Ronaldo: Portugal

1.2. Vida personal
Lionel Messi: reservada
Cristiano Ronaldo: escándalos

1.3. Equipo
Lionel Messi: FC Barcelona
Cristiano Ronaldo: Real Madrid

1.4. Forma de jugar
Lionel Messi: Juega en equipo, no solamente él.
Cristiano Ronaldo:Quiere ser el centro de la atención y juega solo, no como equipo.

1.5. Público
Lionel Messi: Más fanáticos que lo estiman.
Cristiano Ronaldo:Muchos lo aborrecen.

En los últimos años, los jugadores de fútbol se han convertido en el ídolo de muchos jóvenes. Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, por ejemplo, son los futbolistas más populares de los últimos años, y los que tienen más seguidores en comparación con el resto de jugadores. Sin embargo, existen notables diferencias que nos permite distinguir al futbolista Messi de Ronaldo.

El futbolista profesional Lionel Messi nació en la ciudad de Rosario, Argentina; la vida personal de este futbolista es reservada, no se notan escándalos a lo largo de su vida. En cambio, el futbolista Cristiano Ronaldo, es de origen portugués; su vida se ha visto llena de escándalos y críticas que ponen en juego no solo su reputación personal sino, también, sexual.

Lionel Messi es delantero en el equipo catalán FC Barcelona, es reconocido como un gran jugador por su entrega al fútbol y el trabajo en equipo que realiza en el campo. Mientras que Cristiano Ronaldo es delantero en el Real Madrid. Este ha sido conocido, en un primer momento, como un gran futbolista; pero, la falla en él, es que no juega en equipo, le gusta ser el centro de la atención y no le importa que el juego se vea como una emoción al público.

Con respecto, al público fanático, muchos perciben a Messi como una estrella mundial del fútbol que ha demostrado, a través de este deporte, su pasión y su vida; por ello, muchos lo estiman. Por otro lado, Cristiano Ronaldo ha ido perdiendo fanáticos por su manera presumida de presentarse ante el público; ya no muestra la esencia del fútbol y solo le interesa su apariencia.

Cristiano Ronaldo viene facturando unos 40 millones al año, entre su sueldo base (13 millones, aproximadamente) y los contratos de patrocinio y publicidad. No en vano, el delantero del Real Madrid es imagen de compañías como Nike, Armani, banco Espirito Santo, Audi… y decenas de marcas más.
Por su parte, Messi ingresa unos 45 millones de euros cada ejercicio, si bien su sueldo en el FC Barcelona es mayor que el de Cristiano (15-16 millones al año). También son muchas las firmas que han confiado en el crack argentino para promocionar sus productos, entre ellos Adidas, Danone, Bimbo, Turkish Airlines o EA Sports.
¿Empate técnico entre Messi y Cristiano?

Con muy diferentes estilos (Messi es más familiar y orientado a público adulto, Cristiano más irreverente y dirigido a una audiencia más joven y femenina).

Por último, consideramos que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, a pesar de que ambos son futbolista profesionales, son muy diferentes en el aspecto profesional y personal. Por eso, considero que Messi es más querido que Ronaldo.

martes, 1 de diciembre de 2015

Nuevo partido del Barcelona,Imparables

La MSN, más goles en 2015 que todos los equipos europeos!!!
Messi, Suárez y Neymar forman el ataque más letal del mundo y, de mantener este ritmo goleador, podrían hacer historia en la liga española.
A falta de un mes para que termine el 2015, el Barcelona está viviendo un momento dulce. Sin ir más lejos, sus tres delanteros suman en el presente año 125 goles o, lo que es lo mismo.
A día de hoy, los tres goleadores del Barcelona están a la altura de los mejores 'killers' de todos los tiempos.
Los goles del Barça 2015 se reparten de la siguiente manera:
Messi 43 goles
Suárez 39 goles
Neymar 39 goles
Rakitic 6 goles
Pedro 5 goles
Piqué 5 goles
Rafinha 2 goles
Bartra 2 goles
Iniesta 2 goles
Sergi Roberto 2 goles
Adriano 2 goles
Alba 1 gol
Xavi 1 gol
Vermaelen 1 gol


Así pues, el Bayern, durante el 2015, ha logrado 122 goles, el PSG 118 y el Madrid 110 lo que ensalza aún más los registros de estos tres jugadores azulgranas. Otros clubs como en Borussia Dortmund ha marcado 114 o el Manchester City, 89 goles.

Con 125 goles este 2015, la denominada MSN es el tridente más poderoso en el mundo y, en la temporada en curso, registran por el torneo local un clara tendencia hacia la conquista del podio por el premio "Pichichi".
Actualmente, el máximo artillero es el brasileño con 14 dianas, seguido por el uruguayo con 12.

Si bien el argentino, quien no jugaba desde el 26 de septiembre, conquistó el pasado sábado su cuarto tanto, su historial de no bajar de los 20 goles por campaña desde la temporada 2007/08 permite que los azulgranas miren con optimismo este récord.


El regreso de Messi supone una inyección más para el equipo que atraviesa por una racha sensacional. El Barcelona, en los últimos 6 partidos ha marcado 18 goles y ha encajado solo uno. Sus propios compañeros alucinan con la sintonía que muestran estos tres jugadores.

Nadie encuentra el antídoto para los azulgrana, actual campeón de la Liga, la Copa del Rey y la Champions League. 

Guardiola dejó una obra casi perfecta en aquel Barcelona que tanto fascinó, pero Luis Enrique parece empeñado en demostrar que todo es mejorable. Hasta lo que parece perfecto.


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lunes, 30 de noviembre de 2015

Messi su partido oficial 600 con 470 goles

Lionel Messi ha disputado contra la Real Sociedad su partido oficial número 600.



El mejor jugador del mundo lleva ya 495 con el Barcelona y 105 con Argentina.


Lionel Messi sigue escribiendo su nombre en la historia grande de Barcelona y del fútbol mundial. Ante Real Sociedad, la Pulga llegó a los 600 encuentros en su carrera, con la escalofriante cifra de 470 goles anotados.

Desde que debutara ante el Espanyol la noche del 16 de octubre de 2004, Leo Messi ha disputado un total de 495 encuentros con el Barça, se se ha convertido en el máximo goleador de la historia del club azulgrana -con 421 tantos- y ha completado un total de 158 asistencias.

A sus 28 años, el ‘diez’ del conjunto azulgrana es el sexto jugador de la historia del club que acumula más partidos oficiales con la zamarra azulgrana, sólo superado por Víctor Valdés (535), Migueli (549), Iniesta (563), Puyol (593) y Xavi Hernández (768).

En estos 495 partidos, Leo Messi ha levantado 25 títulos oficiales: 7 Ligas, 4 Ligas de Campeones, 3 Copas del Rey, 3 Supercopas de Europa, 6 Supercopas de España y 2 Mundiales de Clubes.

Menos son los partidos jugados y títulos ganados -sólo un oro olímpico- con la selección absoluta de su país. Leo se ha vestido de albiceleste en 105 ocasiones, anotando un total de 49 tantos y 31 pases de gol, con un porcentaje goleador de 0,47 dianas por encuentro, muy por debajo de los 0,85 que ha conseguido de azulgrana.
Comparemos estos 600 partidos de Messi con los 600 primeros partidos de la carrera de Cristiano Ronaldo.

Cristiano llegó a su partido 600 el 30 de enero de 2013, en la ida de las Semifinales de la Copa del Rey 2012/2013 contra el F.C. Barcelona.

En esa fecha, Cristiano Ronaldo había marcado 339 goles (302 con sus clubes y 37 con la Selección Portuguesa) y repartido 131 asistencias, con un promedio de 0,78 goles generados por partido (0,56 goles marcados por partido y 0,22 asistencias por partido).



sábado, 28 de noviembre de 2015

Leo Messi, ganador del premio Goal 50 por cuarta vez

Lionel Messi obtuvo el premio “GOAL 50” por cuarta vez en su carrera y rompió con el empate que mantenía hasta ahora con el astro portugués Cristiano Ronaldo.

Esta es la octava edición del premio Goal50. Y Leo Messi lidera la clasificación, con cuatro galardones, los que ganó en 2009, 2011, 2013 y 2015.

El futbolista del Barça se ha llevado el galardón por ser considerado una pieza clave en la consecución del triplete azulgrana, así como por liderar Argentina, subcampeona de la Copa América 2015.

Este año los jugadores que quedaron por detrás de él fueron Cristiano Ronaldo -que acumula tres premios Goal 50- en segundo lugar, Luis Suárez en el tercer puesto y Neymar Jr en el cuarto.


A continuación, el Top 10:
​1-Lionel Messi (Barcelona)
2-Cristiano (Real Madrid)
3-Luis Suárez (Barcelona)
4-Neymar (Barcelona)
5- Eden Hazard (Chelsea)
6- Thomas Muller (Bayern Múnich)
7-Arturo Vidal (Juventus)
8-Carlos Tevez (Juventus)
9-Paul Pogba (Juventus)
10- Kevin De Bruyne (Wolfsburgo)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Messi vuelve con un doblete y una asistencia

Competición: Liga Campeones
Jornada 5 - E
Estadio: Camp Nou
Fecha: 24/11/2015 20:45
Finales Resultados:FC Barcelona vs AS Roma (6-1)
14' Luis Suárez 17' Messi 43' Luis Suárez 55' Piqué 57' Messi 75' Adriano / 89' Dzeko

Lionel Messi llevaba ocho semanas sin jugar en el Camp Nou, 59 largos días tras su lesión frente a Las Palmas. Por eso se le vio feliz desde el minuto inicial. Estaba en todas partes, tenía ganas de balón.


Messi Volvió a ser titular, hizo un doblete y clasifica a su equipo como primero. Suárez (2), Piqué y Adriano completaron la goleada. Neymar falló un penalti y Ter Stegen paró otro. Dzeko hizo el 6-1.
El Barça ya estaba clasificado antes de empezar el partido tras el empate del BATE y el Bayer Leverkusen.
Era la décimo segunda vez que lo lograba en Champions de forma consecutiva.
Al Barça de Luis Enrique, que tiene al tridente Messi, Neymar y Suárez, los tres mejores delanteros del mundo, jugarle con la defensa adelantada es un suicidio.
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- Ficha técnica:
6. Barcelona: Ter Stegen; Dani Alves, Piqué (Bartra, min.56), Vermaelen, Jordi Alba; Rakitic, Busquets (Samper, min.46), Sergi Roberto (Adriano, min.64); Messi, Suárez y Neymar Jr.

1. Roma: Szczesny; Maicon, Manolas, Rudiger, Digne; Pjanic (Uçan, min.75), Keita, Nainggolan (Iturbe, min.46); Florenzi (Vainqueur, min.58), Falque; y Dzeko.

Goles: 1-0, min.15: Suárez. 2-0, min.18: Messi. 3-0, min.44: Súarez. 4-0, min.56: Piqué. 5-0, min.60: Messi. 6-0, min.77: Adriano. 6-1, min.91: Dzeko.

Árbitro: Cüneyt Çakir (Turquía). Mostró cartulina amarilla a Piqué (min.41), Alves (min.57), Vainueur (min.62) y Messi (min.64).